El vitíligo es una enfermedad de la piel debida a una falta de pigmentación que afecta al 1% de la población. La mitad de los pacientes lo desarrollan antes de los 20 años.
La melanina es el pigmento que determina el color de la piel, el pelo y los ojos, y está producida por los melanocitos. Si estas células desaparecen entonces no se puede formar melanina con lo que la piel se vuelve blanca. El vitíligo es el resultado de la desaparición de los melanocitos de la piel.
No se conoce el mecanismo por el cual desaparecen dichas células pero parece existir una reacción equivocada del sistema inmunológico determinada probablemente por una predisposición genética contra estos melanocitos. De cualquier forma esta enfermedad ocurre en personas absolutamente sanas. La severidad de la enfermedad depende de cada persona.
No hay forma de predecir que casos van a ser más agresivos clínicamente. Normalmente las placas blanquecinas son más evidentes en verano por el contraste con la piel sana. En relación al tratamiento hay personas con la piel muy blanca a los cuales sólo se les recomienda no broncearse con lo que las placas no son perceptibles. Las placas de vitíligo son más sensibles a quemaduras solares ya que no tienen la protección natural de la melanina por lo que se deben de proteger con cremas de protección solar. Se pueden utilizar maquillajes resistentes al agua así como cremas autobronceadoras para así mejorar el aspecto estético. Si los fotoprotectores, maquillajes y autobronceadores no son suficientes entonces se debe intentar tratar al paciente de forma que se le intente repigmentar las zonas de vitíligo o bien despigmentar las zonas de piel sana.
Para repigmentar se pueden utilizar varias técnicas. Las cremas de corticoides se han utilizado sin mucha eficacia.
La PUVA es la técnica que actualmente consigue los mejores resultados. Consiste en tomar dos horas antes de exponerse a una máquina especial de rayos ultravioleta A una medicación natural llamada Psoralen que sensibiliza la piel a la luz. El tratamiento con PUVA tiene unas posibilidades de éxito del 50-70% en lesiones de cara, tronco y miembros. Las manos y los pies responden muy mal. Ya que el Psoralen sensibiliza la piel a la luz el paciente debe llevar gafas de sol las 6 horas posteriores a la exposición. Con adecuado control médico este tratamiento está prácticamente exento de efectos secundarios. Dicho tratamiento no es muy recomendable para niños menores de 9 años.
Por último existe una técnica reciente en la repigmentación del vitiligo que consiste en hacer injertos de piel sana, técnica todavía en fase de experimentación. En pacientes que tengan gran afectación de vitíligo se puede intentar despigmentar totalmente la piel sana con un fármaco llamado monobenzileter de hidroquinona. El problema es que la despigmentación es permanente.
Existen en la actualidad numerosos equipos investigando en el vitíligo. Todavía no se sabe con seguridad la causa exacta de esta enfermedad ni tampoco existe un tratamiento muy agradecido. Esperemos que la intensa investigación existente en este campo se refleje pronto en una tratamiento curativo del vitíligo.